19 de mayo de 2010

Pepsi vs. Coca-cola


Durante un tiempo este cuadro comparativo circulaba por Internet. En los blogs de diseño era analizado como justificación del triunfo de Coca-Cola. Seguramente algo de estrategia de marketing habría debajo de la publicación reiterada de esta imagen. Sin embargo, el equipo de Brand New se encargó de rastrear los orígenes de la marca Coca-Cola, y re-elaboró la tabla, que hoy por hoy parece ser la verdad de los logos.


Yo sin duda me quedo con Rippy, la bebida refrescante de Eugenio Recuenco



Vía Swissmiss Vía Thinkingaloud

27 de marzo de 2010

El Arte de Hipervincular

Internet contiene gran cantidad de información; mucha, demasiada, excesiva. Pero si te fijas detalladamente verás que por cada pedazo de información, la cifra de copias, plagios, referencias o citas se multiplica. Quizá uno de los grandes problemas que nos impiden la abrumadora tarea de abarcar todo el conocimiento que hay en la red sea el toparnos con informaciones repetidas, multiplicadas, a cada paso.

Con esto no quiero despreciar, sino todo lo contrario, esas webs o blogs de recopilación. Su labor, aunque pueda parecer inútil, hace posible que esas informaciones referenciadas, a las que de otro modo no hubiéramos podido tener acceso, estén al alcance de nuestra mano por arte del hipervínculo.

Un navegante español puede leer un blog español, cuyo artífice lee un blog estadounidense, cuyo artífice lee un blog inglés realizado por un australiano. Así, el navegante español, con acceder al blog español que lee, tendrá acceso a informaciones que pueden ser corrientes en Australia pero de las que en su país no se tiene conocimiento. Pero además podrá conocer el Gadget de moda en Londres y descubrir la nueva tienda virtual de moda en Nueva York.

Un ejemplo de que el Arte del Hipervínculo es útil, amplio y no conoce fronteras.



Foto: Vía FFFFound Vía Swiss-Miss

P.D: Todo esto es el preámbulo a un post que surgió de una búsqueda de los orígenes de un hipervínculo. Próximamente en sus pantallas.

15 de marzo de 2010

14 de marzo de 2010

B.W.O

Hace tiempo ya, coloqué en la barra de la derecha (no se si alguien repararía en ello) un letrero con un pajarito (pre-twitter) y las siglas B.W.O, esto viene a decir "blogueando sin obligación" y pretende evitar esos blogs en los que hay la misma cantidad de entradas normales que de entradas disculpandose por postear tan poco.
Ahora, llevo meses sin publicar nada, y este post no es una disculpa o un post de relleno (que suelen ser algo mejores que las disculpas), es más bien una mezcla de todo ello más cierta publicidad subliminal.
Coincidiendo con la fecha del abandono, me vi inmersa en un proyecto profesional que absorbió todo mi tiempo y mis recursos. Obviamente, poder ostentar el cargo de Redactora jefe de un diario digital hiperlocal independiente tiene sus consecuencias.

17 de octubre de 2009

Corazonada Mondragón

Para Khazum (ya hablaremos de Obama)

La estrofa de una canción de La Orquesta Mondragón me sirve para ilustrar la única corazonada que ha podido tener Madrid con su candidatura a las Olimpiadas de 2016:

"Corazón, corazón, corazón de cemento
Corazón, corazón, corazón de hormigón
Corazón, corazón, enfermo de polución"


Madrid 2016. Un proyecto abocado al fracaso desde el principio, por aquello de la norma no escrita que dice que no se celebran las olimpiadas dos veces consecutivas en el mismo continente. Una escusa para tener la ciudad abierta y mantener la ilusión de la gente. Una empresa populista en la que sus propios artífices dejaron de creer mucho antes de la derrota.
Sin duda, lo de los madrileños con Gallardón es grave. Y como él lo sabe, lo exprime al máximo: termina sus candidaturas con las ciudades limpias y las obras terminadas, y tras ser reelegido, nos sume en la deuda pública y nos impide recorrer Madrid con tranquilidad. Callao, Plaza de España, Ópera, Serrano... aquí ya es dificil distinguir la gris contaminación del polvillo parduzco de las obras.
Y no nos alegra pensar en lo bonito que va a quedar todo cuando los trabajos terminen, porque ya estamos pensando en los próximos que vendrán.

"La ciudad donde vivo ha crecido
de espaldas al cielo
la ciudad donde vivo es el mapa
de la soledad
al que llega le da un caramelo
con el veneno de la ansiedad"


13 de septiembre de 2009

Estimados Clientes

Una carta al director en un periódico de tirada nacional mencionaba con estupor el cambio de vocabulario desde la megafonía del metro de Madrid.

A mí también me chocó que un día cualquiera la pareja de locutores dejara de llamarme usuario para llamarme cliente. Enseguida pensé que alguien habría de haber ideado tal ocurrencia en las reuniones de innovación del metro de Madrid. Sin embargo no se me ocurrió el motivo de tal idea, puesto que fuera cual fuera el beneficio, sus consecuencias económicas son a todas luces negativas: hay que volver a grabar todos los anuncios de megafonía con los sueldos y energía que eso supone. Y todo para crear algo que ya estaba bien, una nomenclatura en la que seguramente ningún “usuario” recaía, pero que a fuerza de cambiarla ha captado nuestra atención.
Los motivos son una incógnita. Somos clientes y usuarios también. Pero la primera hace hincapié en el precio que pagamos y la segunda en el servicio que utilizamos.

Para unos usuarios quemados por la subida constante de los precios de los abonos transporte, la creación de suplementos al viajero por aquí y por allá, la poca duración del abono joven, etc, etc... escuchar constantemente la palabra que remarca el precio que gastamos en un transporte que además de dinero nos cuesta tener media ciudad levantada, cortes constantes para su mejora y mantenimiento y algún que otro susto con la seguridad privada que supuestamente nos protege, no parece lo más adecuado.

El metro de Madrid es uno de los mejores de Europa, eso sin dudarlo. Pero su gestión peca de populista, sus mejoras van encaminadas más a la propaganda para Comités olímpicos y otras actividades que se precien, que para garantizar un transporte fiable y eficaz a los ciudadanos de Madrid.

Cada día el metro se va pareciendo más a un lugar controlado por un Gran Hermano (o hermana). Con pantallas que profieren mensajes de realimentación de los partidos que lo mantienen, de cuyo sonido no puedes escapar en sus pasillos subterráneos ni bajo sus techos acorazados. Los anuncios invaden poco a poco todos los rincones, pero también los mensajes cariñosos (“ojalá pudiéramos realizar las obras sin que se notara”, “hemos escogido estas fechas porque son las de menor tránsito de viajeros”...) que desde arriba nos envían para que cada vez que esquivemos un socavón o veamos nuestros pies de verano recubiertos por una masa de polvo y suciedad, recordemos que todo es por nuestro bien.