La figura del defensor del lector nunca me ha gustado del todo: ¿Quién le paga? ¿No está adscrita a la línea editorial? ¿Tiene potestad para criticar abierta y sinceramente a la mano que le da de comer? ¿Está su lugar de trabajo cerca del de los compañeros con los que forzosamente habrá de meterse?
Según he podido observar, la en este caso defensora del lector de El País, Milagros Pérez Oliva, basa su sección en reproducir textualmente las quejas de los lectores, dar voz a las partes implicadas y pedir que se corrijan fallos técnicos o de incumplimiento del Libro de Estilo. Que no es poco.
Otra de las cuestiones que se suele poner en duda son las Cartas al director. En concreto, El País Semanal, ahora conocido como EPS, parece publicar solo cartas laudatorias y alabanzas a sus escritores, que se aferran fielmente a la línea editorial: ¿cartas inventadas? ¿rigurosa selección?
Este tema lo trata precisamente un artículo de la defensora del lector de El País. Por lo visto, hay escritores habituales de esta sección, que cazan al vuelo las cartas desechadas, esquivadas e ignoradas. Uno de los lectores que se queja a la defensora, pide incluso que se cuenten las cartas publicadas a personas con nombre y apellidos cuya presencia es habitual y frecuente en la sección. La cuenta se hace, y los resultados son más evidentes que lo esperado.
Cuando se pregunta a los responsables de la sección de opinión, encargados de seleccionar las cartas que se publican, alegan razones de “espacio” o de ortografía y respeto. Sin embargo, a la defensora se le va la lengua y nos cuenta que se han publicado textos que curiosamente descalifican de manera “grosera” a miembros del Partido Popular. ¿Partidismo? Algo “intolerable” según el Libro de Estilo.
La teoría está clara. Los requisitos para publicar una carta son "Que estén bien escritas, traten temas de actualidad y aporten una visión distinta o puntos de vista novedosos. Lo cual incluye, por supuesto, cartas que disientan de la línea editorial del periódico".
Así mismo "La figura del Defensor del Lector fue creada por la Dirección de EL PAIS para garantizar los derechos de los lectores, atender a sus dudas, quejas y sugerencias sobre los contenidos del periódico, así como para vigilar que el tratamiento de las informaciones es acorde con las reglas éticas y profesionales del periodismo. Puede intervenir a instancia de cualquier lector o por iniciativa propia".
Las cartas, nunca mejor dicho, están sobre la mesa. Otra cosa es que los lectores se fíen. Como bien afirma la defensora, cuyo papel consiste en ser políticamente correcta, aquellos cuyas cartas no sean elegidas siempre estarán en desacuerdo con las medidas de selección.