17 de octubre de 2009

Corazonada Mondragón

Para Khazum (ya hablaremos de Obama)

La estrofa de una canción de La Orquesta Mondragón me sirve para ilustrar la única corazonada que ha podido tener Madrid con su candidatura a las Olimpiadas de 2016:

"Corazón, corazón, corazón de cemento
Corazón, corazón, corazón de hormigón
Corazón, corazón, enfermo de polución"


Madrid 2016. Un proyecto abocado al fracaso desde el principio, por aquello de la norma no escrita que dice que no se celebran las olimpiadas dos veces consecutivas en el mismo continente. Una escusa para tener la ciudad abierta y mantener la ilusión de la gente. Una empresa populista en la que sus propios artífices dejaron de creer mucho antes de la derrota.
Sin duda, lo de los madrileños con Gallardón es grave. Y como él lo sabe, lo exprime al máximo: termina sus candidaturas con las ciudades limpias y las obras terminadas, y tras ser reelegido, nos sume en la deuda pública y nos impide recorrer Madrid con tranquilidad. Callao, Plaza de España, Ópera, Serrano... aquí ya es dificil distinguir la gris contaminación del polvillo parduzco de las obras.
Y no nos alegra pensar en lo bonito que va a quedar todo cuando los trabajos terminen, porque ya estamos pensando en los próximos que vendrán.

"La ciudad donde vivo ha crecido
de espaldas al cielo
la ciudad donde vivo es el mapa
de la soledad
al que llega le da un caramelo
con el veneno de la ansiedad"


13 de septiembre de 2009

Estimados Clientes

Una carta al director en un periódico de tirada nacional mencionaba con estupor el cambio de vocabulario desde la megafonía del metro de Madrid.

A mí también me chocó que un día cualquiera la pareja de locutores dejara de llamarme usuario para llamarme cliente. Enseguida pensé que alguien habría de haber ideado tal ocurrencia en las reuniones de innovación del metro de Madrid. Sin embargo no se me ocurrió el motivo de tal idea, puesto que fuera cual fuera el beneficio, sus consecuencias económicas son a todas luces negativas: hay que volver a grabar todos los anuncios de megafonía con los sueldos y energía que eso supone. Y todo para crear algo que ya estaba bien, una nomenclatura en la que seguramente ningún “usuario” recaía, pero que a fuerza de cambiarla ha captado nuestra atención.
Los motivos son una incógnita. Somos clientes y usuarios también. Pero la primera hace hincapié en el precio que pagamos y la segunda en el servicio que utilizamos.

Para unos usuarios quemados por la subida constante de los precios de los abonos transporte, la creación de suplementos al viajero por aquí y por allá, la poca duración del abono joven, etc, etc... escuchar constantemente la palabra que remarca el precio que gastamos en un transporte que además de dinero nos cuesta tener media ciudad levantada, cortes constantes para su mejora y mantenimiento y algún que otro susto con la seguridad privada que supuestamente nos protege, no parece lo más adecuado.

El metro de Madrid es uno de los mejores de Europa, eso sin dudarlo. Pero su gestión peca de populista, sus mejoras van encaminadas más a la propaganda para Comités olímpicos y otras actividades que se precien, que para garantizar un transporte fiable y eficaz a los ciudadanos de Madrid.

Cada día el metro se va pareciendo más a un lugar controlado por un Gran Hermano (o hermana). Con pantallas que profieren mensajes de realimentación de los partidos que lo mantienen, de cuyo sonido no puedes escapar en sus pasillos subterráneos ni bajo sus techos acorazados. Los anuncios invaden poco a poco todos los rincones, pero también los mensajes cariñosos (“ojalá pudiéramos realizar las obras sin que se notara”, “hemos escogido estas fechas porque son las de menor tránsito de viajeros”...) que desde arriba nos envían para que cada vez que esquivemos un socavón o veamos nuestros pies de verano recubiertos por una masa de polvo y suciedad, recordemos que todo es por nuestro bien.

7 de septiembre de 2009

Descanso con estrella

¿Que tus cenizas viajen por el espacio? ¿Que lo restos de tu esposa se conviertan en anillo de diamantes? ¿Pasar la vida eterna cerca de un famoso?
Los ricos cada vez lo tienen más difícil para elegir como pasar su eterno descanso. La última excentricidad ha consistido en comprar el nicho colindante al de Marilyn Monroe por nada más y nada menos que cuatro millones y medio de dólares (en eBay). Quizá piense el comprador que con eso de la proximidad terrenal pueda tener algún contacto con la actriz en la otra vida. Quizá sean las ansias de fama; ganas de aparecer en películas o de ser visitado por los fans que llegan en procesión a la tumba de la estrella del celuloide.


Vía: Time

30 de agosto de 2009

Ciudadano Zimmerman

La comisaria de un pequeño barrio de Long Branch, Nueva Jersey, es un lugar apacible; de vez en cuando algún robo o timo, pero nunca nada del otro mundo. La Oficial de Policía Buble se encontraba de guardia una noche, cuando recibió una llamada alertando de que un hombre con muy mala pinta recorría de manera extraña las calles del barrio. La jóven oficial se presenta diligentemente y procede a la detención de un tipo, que en efecto no tiene muy buena imagen: harapiento, con greñas y barba de tres días:
- Identífiquese
- Bob Dylan
- Acompañeme a comisaria, Señor Dylan

Bob Dylan es, por supuesto, Bob Dylan, cantante y artista con rango de estrella, que merodeaba sospechosamente y a horas intempestivas cerca de la casa donde Bruce Springsteen compuso Born to Run.
Kristie Buble reconoció ante la prensa que el anciano al que detuvo no se parecía en absoluto a las fotos que había visto del cantante. Dylan a su vez alegó que buscaba propiedades en venta mientras daba un paseíto por la zona.
Esto sí es pasar desapercibido, y no esas maxigafas que les gusta ponerse a las estrellas para no llamar la atención.

En el año 75, cuando Neil Young grababa Zuma, el productor David Briggs sorprendió a Dylan curioseando alrededor de la casa, pero lejos de llamar a la policía lo invitó unirse a la grabación del disco, lo que culminó con Dylan tocando la guitarra y el teclado en algunas de las canciones.


Dylan es noticia estos días: a la lista de curiosidades que rodean su figura hay que añadir una: Dylan pondrá voz a un sistema de GPS, o eso creen las dos empresas británicas que lo están negociando, porque el cantante afirmó que no sería muy bueno orientando a la gente puesto que él mismo siempre desemboca en la Avenida de la Soledad.
Además ha anunciado un nuevo disco navideño donde cantará villancicos clásicos y cuya recaudación se destinará a fines benéficos. EL disco lleva por título "Christmas in the heart" y saldrá a la venta en octubre.

16 de julio de 2009

La muerte del Anonimato Bloguero

Richard Horton, policía y bloguero británico, ganador del premio Orwell al mejor blog político en 2009, ha abierto y cerrado el caso sobre el anonimato de los blogueros en la red. El periódico inglés The Times, envidioso por que el blog de Horton alcanzara e incluso superara su número de lectores (esta no es la versión oficial), decidió investigar su identidad, hasta ahora escondida bajo el pseudónimo de NightJack. Horton acudió a la justicia inglesa para que defendiera su anonimato, pero la sentencia decretó que su identidad no merecía protección. Así que NightJack cerró su blog.


El juez alegó que bloguear es más una actividad pública que privada, pero fue más lejos: se negó a proteger la identidad de NightJack porque pensaba que los lectores tenían derecho a saber quién criticaba ciertas actuaciones de la policía, y por infringir ciertas normas de disciplina del cuerpo policial.
Entonces, ¿por qué no protegió el anonimato de Nightjack? Tal vez porque lo que escribía en su blog no era conveniente. Tal vez porque criticaba demasiado. Pero en ningún caso por tener un blog. El abogado de Horton dijó al juez que los blogueros estarían horrorizados si supieran que su identidad puede ser revelada en cualquier momento solo por haber sido descubierta en una investigación detectivesca.

Las alegaciones de unos y otros aquí.

No se si The Times ha conseguido vender más ejemplares, motivo por el que Enric González cree que se ha podido levantar este embrollo, que deja serias dudas a cerca de la libertad de expresión. Lo que sí que ha suscitado son agudos comentarios de los lectores, que responden decepcionados.
The Times y su defensa alegaron que el hecho de desvelar la identidad de NightJack iba dirigido a servir al interés público, pero como bien señala el lector Peter Briffa, la investigación tal vez sirvió al interés público, pero una vez descubierto que NightJack no era una farsante, un asesino o un mentiroso, desvelar su identidad estaba fuera de lugar.


Richard Horton también ha querido dar su opinión sobre el caso, del que confiesa haber afectado a su vida familiar y a la reputación de su comisaría.

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Los policías ingleses tienen la sana costumbre de escribir blogs. Planet Police es una página que recopila los posts de los mejores policías-blogueros del Reino Unido.

PC Bloggs, es una poli bloguera sin pelos en la lengua y con facilidad para la ironía y el sarcasmo. Ella también opina sobre el caso Horton, y saca a la luz otros casos menos escabrosos de polibloguers sin anonimato.

10 de julio de 2009

Annie Leibovitz en Madrid

“Tiene que abandonar la sala”. Una monótona voz de ciborg me acompañó hasta la puerta sin cambiar su respuesta ante mis réplicas. Mi visita a la exposición terminó por hacer fotos a las fotos de Annie Leibovitz. Ya saben lo que opino de la prohibición de hacer fotos en museos y salas de exposiciones: me parece la estupidez elevada al absurdo. Ante un cuadro del siglo XV podría entender tal postura si un experto me explicara que una foto sin flash daña la superficie de la pintura, ante una tienda que vendiera postales con reproducciones perfectas de las obras expuestas en una sala, entendería también el afán recaudatorio, pero ante unas fotos enmarcadas con cristal (y sin tienda) no hay motivo que valga. ¿Plagio? ¿Quién puede plagiar a Annie Leibovitz? Se trata de captar el ambiente, la persona que se acerca a contemplar ese detalle tan conseguido, la gente que transita ante la mirada quieta de los retratados. Si lo pueden hacer los medios acreditados, porque no yo.
En este caso lo peor no fue el motivo, sino la falta de motivos. Pasar la cámara por un escáner y que nadie te diga que no puedes hacer fotos, no ver carteles de prohibición, observar a la mitad de la sala hacer fotos y que nadie te diga porqué no puedes hacerlas. En cualquier caso, el ciborg llegó tardé; el daño irreversible para la superficie del metacrilato ya estaba hecho.


La exposición en su conjunto me decepcionó: colas interminables y salas abarrotadas de gente. Reflejos de luces muy mal situadas que impedían una visión perfecta de las fotos. Un panfleto carente de diseño y una colocación de las obras sin orden ni concierto. Un desorden nunca cuestionado y frecuente en las actividades culturales organizadas por la Comunidad de Madrid. Dicho queda.

Otra cosa bien distinta son las fotos de Annie Leibovitz, en concreto sus retratos, que me atrevería a definir como perfectos, por su encuadre y su composición, su contraste y sus luces y sombras, por su estridente color o su serio blanco y negro. Me quedo con los retratos de Robert De Niro y Al Pacino, dos grandes actores y mafiosos de película, retratados por separado pero cuyas fotos forman un evidente díptico. En el mismo estudio y con la misma vestimenta a medio camino entre familia Corleone y Scotland Yard.
Y mi otra preferida: el retrato de Johnny Cash. En el porche de su casa de Tennesse, donde aparece junto a June Carter y sus hijas, como un padre americano más.
También es graciosa la foto que capta un momento supuestamente improvisado en casa de Patti Smith; sus dos hijos parecen haber calculado expresamente como quieren salir en la foto; el uno con su guitarra y el otro con su gatito, mientras su madre, resignada, descansa en el sofá.


En general me han gustado las fotos; los retratos, todos; del resto de fotos me decepcionó encontrar un par de fotos malas. Supongo que para ella significan algo, y esta es su exposición; “Vida de una fotógrafa” la han titulado. Pero ese enorme díptico de un liquen desenfocado en blanco y negro... La gente me mira llevándose las manos a la cabeza cuando comento a mis acompañantes que la foto del liquen me parece muy mala. Pero que sea de Annie Leibovitz no quiere decir que tenga que ser buena. En una entrevista, la fotógrafa decía que se contentaba con hacer cinco fotos buenas al año. Para ella las mejores no son las de Brad Pitt o las que realiza por encargo para las mejores revistas de moda del mundo. Sino tal vez las que muestran a sus padres levantándose de la cama un domingo, o las de aquel liquen que encontró en un paseo con sus hijos por el campo. Quién sabe.

Su faceta como reportera me ha sorprendido. Hay una estupenda instantánea de la administración Bush, un retrato de familia en el despacho oval, donde parece que podamos ver el interior de las mentes de cada uno de los personajes, estratégicamente colocados.


Actores, cineastas, políticos, familiares, amigos, Susan Sontag, bailarines, paisajes, cantantes. Todos han querido ser vistos por ella. Ella que ve, a través de su cámara, mejor que los demás. Ella, cuyos disparos pasarán a la eternidad.

Imprescindible.

En la Sala Alcalá 31 hasta el 6 de Septiembre
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